Por qué Arnold es mi definición de hombre perfecto

Desde chiquita se me da lo intensa, el drama me sale bonito y tengo crushes y corazones rotos desde que entré al kinder y decidí que me gustaba un niño por sus zapatos con suela de estrellitas. Pero esto no acababa al salir de la escuela, continuaba en la tarde cuando veía caricaturas después de ver Ventaneando con mi abuelita.

Sinceramente, creo que esos crushes irreales eran más reales a pesar de que fueran animaciones, ya que técnicamente no eran guapos, no los podías tocar y no te sonreían o te mandaban cartitas. Te enamorabas de su personalidad y nada más, te caían mejor dependiendo de lo que hicieran en cada capítulo y tú jurabas que los conocías conforme pasaban las temporadas.

Desde que vi a Arnold en los 90s me encantó, me gustaba muchísimo su flow y la relación que llevaba con todos. Moría por llegar a cuarto grado, estar en el mismo año que Arnold y que pasara todo lo que pasa en Hey Arnold! cuando tienes 9 años. Me gustaba que fuera valiente al pelear contra bullies, era el mejor amigo de Gerald, siempre fue amable con todos los inquilinos, aprendió karate, le ayudó al Niño del Pórtico a dejarlo y al Hombre Paloma a volar. Escuchaba jazz y sabía bailar, se vistió de plátano, tenía un puerquito y siempre estaba bien peinado con su gorrita azul bebé.

 

Yo quería un niño así, que fuera líder, un revolucionario con sentido de la moda y extremadamente inteligente para su edad. No solo tenía personalidad, creo que todos estamos de acuerdo que Arnold tenía el departamento de soltero perfecto, privado y amplio, cool sería el adjetivo para describirlo, desde el sillón que aparece de la nada, los colores psicodélicos y hasta el techo de cristal con acceso directo a la azotea.

No juzgo a Helga para nada, sería muy hipócrita de mi parte que una loca juzgue a otra loca, culpo a Lila y a Ruth por no apreciar al cabeza de balón. Muchas quieren Johnny Bravos o Gokus y se vale, pero a mis 23 años creo que Arnold sigue siendo el hombre perfecto, el hombre que te ayuda a ver tus virtudes y defectos, el mejor amigo, alguien que siempre va a querer lo mejor para tí. Si bien puede que no sea el hombre ideal para todas las personas, creo que todos deberíamos de tener un Arnold en nuestra vida, una persona centrada y humilde, que no se deje llevar y que predique con el ejemplo. Haya o no haya sido tu crush, un Arnold en la vida no puede hacerle mal a nadie.